Asesoría para hacer crecer un negocio: cómo impulsar tu empresa de forma sostenible
Hacer crecer un negocio no consiste únicamente en conseguir más clientes o aumentar la facturación. Para que un negocio crezca de forma sostenible es necesario saber cuánto se gana realmente, controlar los costes, planificar las inversiones y tomar decisiones teniendo en cuenta las obligaciones fiscales y financieras.
Por eso, cuando un autónomo o una empresa quiere dar un paso adelante, contar con una asesoría para hacer crecer un negocio puede marcar la diferencia.
En Lamar Asesoría ayudamos a autónomos y empresas de Las Palmas y de toda Canarias a analizar la situación de su negocio, detectar oportunidades de mejora y establecer una estrategia que permita crecer con una base financiera y fiscal sólida.
¿Qué significa realmente hacer crecer un negocio?
Hacer crecer un negocio significa mucho más que vender más.
Un aumento de las ventas no siempre significa que una empresa sea más rentable. Por ejemplo, un negocio puede facturar más que el año anterior pero tener unos costes tan elevados que sus beneficios apenas hayan aumentado.
Por eso, antes de plantearse crecer, es importante conocer algunos indicadores fundamentales:
- Facturación.
- Beneficio y margen de cada producto o servicio.
- Gastos fijos y variables.
- Tesorería disponible.
- Endeudamiento.
- Coste de adquisición de clientes.
- Rentabilidad de las diferentes líneas de negocio.
- Carga fiscal.
- Capacidad para realizar nuevas inversiones.
El objetivo debe ser conseguir un crecimiento rentable y sostenible, no simplemente aumentar el volumen de negocio.
¿Cuándo necesitas una asesoría para hacer crecer tu negocio?
Una asesoría tradicional suele centrarse en la gestión contable, fiscal y laboral. Sin embargo, cuando un negocio empieza a crecer, las necesidades del empresario también cambian.
Puede ser el momento de buscar un acompañamiento más estratégico si te encuentras en alguna de estas situaciones:
Quieres aumentar tu facturación pero no sabes por dónde empezar
Quizá tienes clientes, el negocio funciona y existe demanda, pero no sabes qué decisiones pueden ayudarte a dar el siguiente paso.
Antes de invertir más dinero en publicidad, contratar personal o ampliar servicios, conviene analizar los números del negocio y determinar dónde existe realmente margen de crecimiento.
Facturas más pero ganas lo mismo
Este es uno de los problemas más habituales.
Aumentar la facturación no sirve de mucho si los costes crecen al mismo ritmo. Analizar márgenes y rentabilidad permite detectar qué productos, servicios o clientes son realmente interesantes para el negocio.
Estás pensando en contratar trabajadores
Contratar a una persona supone mucho más que pagar un salario. Existen costes laborales, cotizaciones y obligaciones que deben incorporarse a la planificación financiera.
Una asesoría puede ayudarte a calcular el coste real de la contratación y analizar cómo afectará a la rentabilidad y a la tesorería de la empresa.
Quieres invertir para crecer
Abrir un nuevo local, comprar maquinaria, incorporar tecnología, contratar personal o ampliar una línea de negocio son decisiones que requieren planificación.
Antes de realizar una inversión importante conviene estudiar si el negocio puede asumirla y qué impacto tendrá sobre los resultados.
No sabes si seguir como autónomo o crear una sociedad
A medida que un negocio crece, puede llegar el momento de plantearse si la estructura actual sigue siendo la más adecuada.
Pasar de autónomo a sociedad limitada puede tener implicaciones fiscales, contables y administrativas. No existe una respuesta válida para todos los negocios, por lo que es necesario estudiar cada caso.
¿Cómo puede ayudarte una asesoría a hacer crecer tu negocio?
Una buena estrategia de crecimiento debería partir de los datos reales del negocio.
En lugar de tomar decisiones basadas únicamente en la intuición, una asesoría especializada puede ayudarte a analizar diferentes áreas.
1. Analizar la situación actual del negocio
El primer paso es conocer dónde se encuentra actualmente la empresa.
Esto implica analizar ingresos, gastos, beneficios, márgenes, tesorería, impuestos y evolución de los principales indicadores económicos.
Sin conocer la situación de partida es difícil establecer objetivos de crecimiento realistas.
2. Detectar dónde se puede mejorar la rentabilidad
No siempre es necesario vender más.
En algunos negocios, una mejora de los márgenes, una reducción de determinados costes o una revisión de precios puede tener un impacto mayor que conseguir nuevos clientes.
Por eso es importante identificar qué áreas están generando beneficios y cuáles están consumiendo recursos sin aportar suficiente rentabilidad.
3. Planificar el crecimiento
Una vez analizada la situación, es posible establecer objetivos concretos.
Por ejemplo:
- Incrementar la facturación un determinado porcentaje.
- Mejorar el margen de beneficio.
- Reducir determinados costes.
- Aumentar la rentabilidad por cliente.
- Contratar personal.
- Abrir una nueva línea de negocio.
- Realizar una inversión.
- Crear una sociedad.
- Mejorar la planificación fiscal.
La clave es convertir estos objetivos en un plan que pueda medirse y revisarse.
4. Anticipar las necesidades financieras
Crecer también puede requerir dinero.
En ocasiones, una empresa necesita contratar antes de aumentar sus ventas, comprar mercancía, adquirir equipamiento o asumir nuevos gastos.
Por eso es importante prever las necesidades de tesorería y evitar que un crecimiento rápido termine generando problemas de liquidez.
5. Planificar las decisiones fiscales
La fiscalidad también forma parte de la estrategia de crecimiento.
La elección de la estructura jurídica, las inversiones, los gastos deducibles, los impuestos aplicables o determinadas ventajas fiscales pueden influir en el resultado final del negocio.
En Canarias, además, existen particularidades fiscales que deben tenerse en cuenta, como el IGIC y determinados incentivos específicos del territorio.
Por eso, la planificación fiscal debería formar parte de la estrategia empresarial y no limitarse a presentar los impuestos cuando llega el momento.
Crecer no significa necesariamente trabajar más
Uno de los errores habituales de los pequeños negocios es pensar que para facturar más hay que trabajar más horas.
Sin embargo, un negocio puede crecer de otras formas.
Por ejemplo:
- Aumentando precios cuando los márgenes lo permiten.
- Mejorando la rentabilidad de los servicios.
- Eliminando productos o servicios poco rentables.
- Automatizando determinados procesos.
- Delegando tareas.
- Incorporando nuevos canales de venta.
- Mejorando la gestión de los recursos.
- Invirtiendo en las áreas que generan mayor retorno.
El objetivo de una estrategia de crecimiento debería ser conseguir que el negocio sea más rentable y eficiente, no simplemente que tenga más trabajo.
¿Qué diferencia hay entre una asesoría tradicional y una asesoría orientada al crecimiento?
Una asesoría tradicional puede encargarse de obligaciones como la contabilidad, los impuestos o la gestión fiscal.
Pero un negocio que quiere crecer puede necesitar algo más: información para tomar mejores decisiones.
Una asesoría orientada al crecimiento puede ayudarte a responder preguntas como:
¿Cuánto estoy ganando realmente?
¿Qué servicios son más rentables?
¿Puedo permitirme contratar a una persona?
¿Es el momento de invertir?
¿Me interesa seguir como autónomo o crear una sociedad?
¿Qué objetivos de facturación necesito para conseguir determinado beneficio?
¿Cómo puedo mejorar el margen de mi negocio?
Estas preguntas permiten pasar de una gestión basada únicamente en el cumplimiento de las obligaciones fiscales a una gestión basada también en la planificación.
Hacer crecer un negocio en Las Palmas y Canarias
Los negocios de Canarias tienen determinadas particularidades que deben incorporarse a la planificación.
El IGIC, la fiscalidad específica de Canarias y los incentivos existentes para empresas y autónomos pueden afectar a determinadas decisiones empresariales.
Por eso, si desarrollas tu actividad en Las Palmas o en cualquier otra isla, es importante que el análisis de crecimiento tenga en cuenta la realidad fiscal y económica del territorio.
Una estrategia diseñada para una empresa de la Península no siempre puede trasladarse directamente a un negocio canario.
¿En qué consiste el servicio de Lamar Asesoría para hacer crecer tu negocio?
En Lamar Asesoría queremos ir un paso más allá de la gestión habitual de impuestos y contabilidad.
Nuestro servicio de asesoría para hacer crecer un negocio está pensado para autónomos y empresas que quieren conocer mejor sus números, detectar oportunidades y tomar decisiones con mayor información.
El proceso comienza con un análisis de la situación actual del negocio para identificar sus principales fortalezas, problemas y oportunidades de mejora.
A partir de ahí, trabajamos sobre aspectos como:
- Análisis económico del negocio.
- Rentabilidad y márgenes.
- Evolución de ingresos y gastos.
- Planificación financiera.
- Objetivos de crecimiento.
- Análisis de inversiones.
- Estructura del negocio.
- Planificación fiscal.
- Toma de decisiones estratégicas.
El objetivo no es crecer por crecer, sino construir un negocio más rentable, sólido y preparado para el futuro.
¿Quieres hacer crecer tu negocio?
Si tienes un negocio en Las Palmas o en Canarias y quieres aumentar tu facturación, mejorar tu rentabilidad o prepararte para una nueva etapa de crecimiento, el primer paso es conocer bien dónde estás y qué posibilidades tienes.
En Lamar Asesoría podemos ayudarte a analizar la situación de tu negocio y establecer un plan orientado al crecimiento.
Porque para hacer crecer un negocio no basta con vender más: hay que saber dónde crecer, cuánto crecer y cómo hacerlo de forma sostenible.
Solicita AQUÍ información sobre nuestro servicio de asesoría para hacer crecer tu negocio



